A mi Gente Digital


CONDENADO POR ABUSO SE SUICIDÓ EN EL DEPARTAMENTO DE POLICÍA.

El hombre se quitó la vida a pocos minutos de conocer la pena, sabiendo que lo trasladarían a la unidad penal de la ciudad. El cuerpo fue llevado a la morgue judicial para la realización de la autopsia correspondiente.


Sebastián “Tito” Pelayo, de 33 años fue condenado por el abuso sexual de un menor de edad en el barrio La Colina. Su abogado defensor, Rafael Briceño, detalló que su cliente había recibido una condena a 10 años de prisión efectiva por la causa de abuso sexual y como agregado 3 años de prisión por violar la prisión condicional. 

Había sido señalado por una chica de 13 años de haberla secuestrado y sometido sexualmente. La familia de la menor denunció que la iba a vender a Uruguay , tuvieron que abandonar la ciudad ante las amenazas y las burlas del occiso.

Ramón Sebastián “Tito” Pelayo, se presentó en la unidad fiscal de Concordia, el dia 4 de diciembre del 2014 en el marco de una causa que se le inició por el presunto secuestro de una menor de 13 años con fines de explotación sexual. En ese momento el fiscal Mario Guerrero fue cauto al brindar información sobre la causa por tratarse de una menor de edad, para no revictimizarla, pero sí confirmó que el sujeto contaba con un pedido de detención.

El caso fue denunciado en ese entonces por el padre de la víctima en exclusiva a diario El Sol ya que nadie actuaba y Pelayo continuaba hostigando a la familia amenazándolos y provocando burlas a la menor que ni siquiera podía concurrir a la escuela Juana Azurduy donde era alumna.

En su momento manifestaron que la chica no había recibido ningún tipo de asistencia psicológica de parte de ningún organismo competente, tras los tormentos a los que fue sometida. “Sólo está siendo contenida por amigos y hermanos. Hay días en los que está bien, hay otros en los que sólo llora, y ella era una nena buena, tenía buenas notas en la escuela”, lamentó la madre de la pequeña.

“Este sujeto tiene que estar preso, por todo lo que le hizo a mi hija; por poco la vende a Salto”, denunció el padre de la niña a El Sol cuando reclamaba la  intervención de la ley.

“No la llevaron porque en esos días, el río estaba crecido, y al que la iba a trasladar en auto, le cayó la policía de Investigaciones y no quiso saber nada de problemas. Entonces la dejaron en barrio Fátima, en la casa de una mujer”, señaló.

SOBRE EL CASO

La historia arrancó cuando el miércoles 8 de octubre de 2014, la menor de 13 años desapareció de la puerta de su propia vivienda, en la zona de calles República del Paraguay y Vera Peñaloza en el asentamiento Frondizi, en el trayecto de dos cuadras cuando iba para la escuela “fue como si la hubiera tragado la tierra”, denunciaron oportunamente sus padres.

La menor, tras seis días de búsqueda, apareció el 14 de octubre, en muy mal estado, demacrada, con marcas de haber golpeada y ultrajada, en la casa de una mujer del barrio Fátima que dio aviso a la Policía.

Tras la intervención del fiscal Mario Guerrero, la menor prestó declaración en Cámara Gesell donde declaró todo lo sucedido, incluso dio el nombre del secuestrador quien era Ramón Sebastián Pelayo y mencionó que fueron varios hombres los que la violaron, trasladándola de un lugar a otro para que la Policía no la encontrara.

Se supo que personal policial, por disposición de la Justicia, realizó varios allanamientos en las viviendas que la menor marcó como lugares en los que estuvo secuestrada.

A raíz de lo sucedido, el Juez de Garantías, Ives Bastián, dictaminó el 15 de octubre de ese año una restricción para este hombre, donde debía abstenerse de tener contacto indirecto o directo y no podía acercase a menos de 200 metros de la menor, ni de su domicilio por un plazo de 60 días, pero de acuerdo a lo que había advertido la familia, Pelayo hacía caso omiso a las restricciones.

LOS PADRES ABANDONARON LA CIUDAD

Hace tan solo dos semanas atrás el padre de la menor se comunicó con los cronistas de El Solque habían seguido el caso, para preguntarles si tenían novedades de la causa. Nuestro equipo consultó al fiscal Mario Guerrero y confirmó la situación de Pelayo.  

A todo esto los padres de la víctima contaron a nuestro medio que durante estos años tuvieron que abandonar la ciudad ante las amenazas de Pelayo y sus embates permanentes, ni el estado ni el sistema logró proteger a la víctima y a su familia.

Ellos tuvieron que empezar  nuevo , abandonaron la vivienda que habitaban en la zona del asentamiento Frondizi  y comenzaron una nueva vida en otra ciudad, empezaron buscando empleos y nuevas escuelas para sus hijos .

Cuando se enteraron de la noticia del a muerte de Sebastián Pelayo en la Jefatura manifestaron “al fin podemos estar tranquilos , no nos dejaban vivir en paz, decidimos irnos lejos ,  pero no vamos a volver a Concordia. Gracias al fiscal Mario Guerrero y a ustedes diario El Sol”.

Fuentes: El Heraldo-El Sol.-

Audio de ésta noticia

No hay comentarios en ésta noticia

Enviar comentario

Su email no será publicado, todos los campos marcados con * son requeridos - A mi Gente Digital no se responsabiliza por los comentarios de terceros, el sitio se reserva el derecho de aprobar o no el comentario

Su comentario ha sido enviado y puesto en la cola de validación