A mi Gente Digital
  • EL NIÑO ABANDONADO (*)

    Cuando niño sufrí el abandono de mi "padre"; un hombre indiferente, mezquino, egoísta e irresponsable... No le importó nada, ni siquiera la enfermedad de mi pobre madre.

  • A QUÉ SABE EL AMOR? (*)

    El amor sabe a mirada del corazón y adopción al alma; El amor sabe a estrega incondicional; es la manifestación que dió origen a este mundo, tantas veces indiferente, egoísta, mezquino y olvidado...

  • RATONCITO DE BIBLIOTECA (*)

    No nací en una biblioteca, pero creo que mi primera mantita fue un tejido de palabras en donde comenzaba a gestarse un camino... En mi humilde hogar no había libros, recién los conocí en la escuela.

  • MUERE...(*)

    Muere una planta si no se riega... Muere un animal sino se lo alimenta... Muere una amistad si no es verdadera. Muere cualquier vínculo de afecto en el olvido y la indiferencia...

  • LÍNEAS QUE CONSUMEN SUEÑOS.(*)

    Una línea, sólo por curiosidad, por influencia de mi grupo de compañeros, por insistencia de ese amigo que se encontraba solo y que luego de la pelea con su novia, no encontró ningún otro refugio digno, que la oscuridad y el olvido pasajero, que frente a su vulnerabilidad, le provocaba la droga.

  • LÍNEAS QUE CONSUMEN SUEÑOS.(*)

    Una línea, sólo por curiosidad, por influencia de mi grupo de compañeros, por insistencia de ese amigo que se encontraba solo y que luego de la pelea con su novia, no encontró ningún otro refugio digno, que la oscuridad y el olvido pasajero, que frente a su vulnerabilidad, le provocaba la droga.

  • EL NIÑO DE LA BOLSA (*)

    Cuando era niño, mi familia me hablaba del viejo de la bolsa, me contaban que era un anciano que salía a recorrer los campos después del mediodía, justo a la hora en que en mi provincia de Entre Ríos las familias duermen la siesta y los gurises se encapan para hacer sus travesuras...

  • CUANDO TE ENCUENTRES AL AMOR (*)

    Míralo a los ojos; no existe mensaje más puro y sincero que el que atesora una mirada. Abre las puestas de tu corazón e invítalo a habitar esos espacios que le estuviste preparando.